Cuando ya nada es como antes: conflictos de pareja

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¿Qué hacer cuando sentimos que la relación con nuestra pareja simplemente ya no es como antes? A continuación nos hacemos eco de algunas recomendaciones para superar conflictos de pareja.

pareja

Jose y María acumulan trece años de buenos y malos momentos, entre noviazco y convivencia y, claro está, también algo de rutina. Desde hace ya un tiempo, concretamente desde hace algunos meses, María compara el momento que están viviendo actualmente con las cosas que hacían al comienzo, cómo era su relación antes y ahora.

“¿Acaso nuestro matrimonio ya no va bien?, ¿ya no siento lo mismo por él?, ¿estamos en crisis?”. O, ¿puede que tal vez María esté idealizando los primeros años con Jose?.

Generalmente, el comienzo de una relación, especialmente cuando se es adolescente o jóven, se caracteriza por una serie de encuentros muy limitados tanto en encuentros como en ambientes considerados como gratos: por ejemplo, un paseo por la playa, ver una película en el cine o cenar.

A estas cuestiones se suman la ausencia en lo que se refiere a la necesidad de tomar decisiones importantes o cumplir algunas obligaciones, e incluso descubrir plenamente las relaciones sexuales y aquellas necesidades o preferencias íntimas del otro.

En el momento en que una pareja inicia la convivencia, se produce un cambio de fase, del que deberemos ser conscientes, fundamentalmente porque a partir de él pueden darse sentimientos de rutina e incluso de posible “aburrimiento”.

Hasta cierto punto todos estos sentimientos son normales, pero para conseguir que nuestra relación evolucione de forma adecuada, es preciso saber cómo afrontar estos momentos difíciles.

En primer lugar debemos asumir que cada etapa conlleva una forma diferente de sentir el amor, de ver a nuestra pareja, adaptándonos así a cada momento y a cada fase, y disfrutando de las posibilidades que ofrece.

No confundas el período inicial de atracción mutua transitoria con el amor, por lo que es recomendable varolar, por ejemplo, si nuestra relación ha evolucionado realmente hacia un amor mucho más intenso.

No es preciso abandonar las posibles expectativas que hayamos idealizado al principio, al comienzo de la realización, sino adaptarlas a nuestra situación actual y a las posibilidades reales de nuestra pareja.

Y, por último, disfruta del amor, promoviendo una evolución en vuestra propia intimidad, pudiendo surgir una comunicación aún más íntima, rica, y por tanto compartida.

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