Dependencia a los ansiolíticos

dependencia-ansioliticosEs común que, teniendo en cuenta el momento tan difícil que vivimos actualmente no sólo a nivel económico sino sobretodo social y laboral, sea cada vez mayor el número de personas que padecen ansiedad y depresión.

Aunque son muchos los ansiolíticos naturales que pueden resultar útiles y adecuados a la hora de aliviar la ansiedad y de relajarnos, e incluso la existencia de una buena variedad de técnicas sumamente útiles y saludables, lo habitual es que se tienda a consumir medicamentos ansiolíticos.

No obstante, a pesar que debe ser el médico quien prescriba o no el consumo de tales medicamentos (ya que la dosis de cada fármaco debe ir en consonancia con las características del paciente), es habitual que se aumente la cantidad sin control médico.

De esta forma, el cuerpo tiende a ir poco a poco tolerando el fármaco, por lo que cada vez demandará más para sentir el mismo bienestar que sentía al comienzo.

En esta ocasión en concreto te vamos a hablar sobre la dependencia de los ansiolíticos.

Dependencia a los ansiolíticos

Como de buen seguro sabrás, los ansiolíticos son medicamentos útiles contra los síntomas de la ansiedad, como inductores del sueño y para ayudar a que la persona se relaje con una mayor facilidad.

Sin embargo, un tratamiento prolongado en este tipo de medicamentos causa dependencia no sólo física, sino también psicológica. Incluso según algunos especialistas, esa dependencia puede desarrollarse apenas dos o tres semanas después de uso continuado.

Tratamiento de dependencia a los ansiolíticos

El tratamiento de la dependencia a los ansiolíticos consiste generalmente en administrar el fármaco causante de esa situación, pero obviamente, en dosis mucho más bajas.

El objetivo del tratamiento está en ir reduciendo progresivamente su consumo, hasta que la dependencia desaparezca poco a poco.

¿Cómo saber si padeces dependencia a los ansiolíticos

Generalmente son varios los síntomas de la dependencia a los ansiolíticos que aparecen en personas con este tipo de dependencia. Los más comunes y habituales son los siguientes:

  • Respiración lenta.
  • Confusión.
  • Menor estado de alerta.
  • Aparición del denominado como efecto rebote en el sueño.
  • Balbuceos.
  • Cambios repentinos de humor sin justificación aparente.

Imagen / Leonardini

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