El Síndrome del superviviente

¿Qué es el síndrome del superviviente? Descubre cuáles son sus causas, qué síntomas provoca en la persona que lo padece y por qué aparece.

Sindrome del supervivienteEn el día de ayer nos acostábamos con una terrible noticia, cuando a las 20.41 horas (hora española) un tren Alvia que cada tarde-noche cubre la ruta Madrid-Ferrol descarrilaba a apenas 4 kilómetros de la parada, causando la muerte de al menos 78 personas y 140 heridos.

Cuando una persona sobrevive a un accidente o a una tragedia de estas características es bastante habitual que surja lo que los expertos denominan como el síndrome del superviviente.

¿Por qué aparece el síndrome del superviviente?

Aparece como consecuencia del trastorno por estrés postraumático (trastorno psicológico que se caracteriza por la aparición de una serie de síntomas específicos tras la exposición a un acontecimiento estresante, el cual ha sido extremadamente traumático).

Este síndrome tiende a estar especialmente relacionado con la muerte de seres queridos, sobretodo cuando se ha sido testigo del fallecimiento de otros, o cuando en definitiva la persona ha estado involucrada en una situación en la que otros han muerto.

Como consecuencia de haber presenciado dicha tragedia o accidente, la persona superviviente se siente culpable, precisamente por haber sobrevivido y no encontrarse entre las víctimas.

¿Qué siente la persona que sufre el síndrome del superviviente?

  • Impresión y ansiedad: a la mente de la persona que lo sufre acuden imágenes recurrentes y recuerdos sobre el desastre.
  • Culpabilidad: como indicábamos anteriormente, la persona puede sentirse culpable por la muerte de otros, apareciendo un sentido de culpa por la supervivencia, con autocondenación por haber sobrevivido o por no haber podido rescatar a otras personas.
  • Embotamiento emocional: unido con sentimiento de degradación y desensibilización de la experiencia.
  • Irritabilidad, ira y agresión.
  • Desórdenes físicos: como por ejemplo trastornos gastrointestinales fruto del nerviosismo, hipertensión y cefaleas.

Si el psicólogo no resuelve este síndrome es común que los desórdenes tanto comportamentales, como emocionales y físicos tiendan a agravarse.

Imagen | Mátyás Varga

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