Falta de atención en niños y adultos

En un anterior artículo, en el que exponíamos cómo desarrollar la motivación en los niños, nos ocupábamos de un problema de especial importancia, el cual cada vez parece repercutir más a un mayor número de niños.

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No en vano, durante los últimos años se ha convertido en un fenómeno que es diagnosticado de manera recurrente en los colegios y en los institutos: la falta de atención.

Según muchos expertos, es posible que nuestros problemas de atención tengan una relación directa con diferentes tensiones emocionales que sufrimos en nuestra infancia.

Pero ¿qué es la falta de atención? ¿qué síntomas encontramos dentro de este trastorno? ¿es posible controlarlo e incluso eliminarlo?.

Falta de atención: ¿qué es?

Podríamos indicar que la falta de atención es un cuadro clínico que se caracteriza por la presencia de un corto o bajo período de atención, el cual generalmente tiende a estar asociado a hiperactividad e impulsividad.

Tipos de falta de atención

Explicado el cuadro clínico de la falta de atención, se deben diferenciar los distintos tipos de falta de atención que existen:

  • Trastorno de bajo nivel de atención o hiperactividad, de tipo general y predominantemente distraído.
  • Trastorno de bajo nivel de atención e hiperactividad, generalmente de tipo combinado.
  • Trastorno de bajo nivel de actividad de atención o hiperactividad, aunque de tipo hiperactivo e impulsivo.

Dicho esto, la mayoría de los casos son del primero y del último tipo. No obstante, para que una persona pueda ser diagnosticada con esta patología los síntomas deben haberse presentado antes de los 7 años de edad, siendo observados en dos o más ambientes (en la casa, el colegio o trabajo, etc.).

Síntomas de la falta de atención

  • No se presta atención a los detalles, o tiende a cometer errores por descuido en los diferentes ámbitos que comentábamos antes.
  • Parece no escuchar cuando se le habla directamente.
  • No es capaz de organizar actividades y tareas.
  • Tiende a costarle seguir instrucciones, no logrando completar las tareas que se le mandan, ya sea en el colegio, el trabajo o el hogar.
  • Ante los estímulos externos se distrae fácilmente.
  • En las actividades diarias muestra signos de olvido.

Eso sí, esto no quita que los niños con falta de atención pueden llegar a mantener su atención concentrada siempre y cuando la actividad que realizan les interesa.

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