sentirse-inferior Tener un buen concepto de nosotros mismos es algo prácticamente fundamental cuando, de alguna u otra forma, deseamos disfrutar de una vida plena, sincera, en la que poseemos una buena confianza en nosotros, y no tememos lo que los demás puedan o no pensar de nuestros actos y de nuestra forma de ser.

En este sentido conocemos las virtudes de lo que significa tener una autoestima alta, a la par que sabemos que contar con una autoestima baja puede llevarnos a sentir ansiedad ante lo que los demás puedan pensar de nosotros, no confiamos en nuestros actos, no podemos mantener una relación plena, y no confiamos en que podremos hacer –siempre- las cosas bien.

Una de las particularidades de la mentira (que puedes evitar con algunos trucos para no mentir), tiene que ver con una expresión que tienden a sentir muchas personas: “me siento inferior”.

“Me siento inferior”: Cuando nos sentimos inferiores

Sentirse inferior a los demás puede repercutir de manera muy grave en la autoestima, en nuestra forma de ver la vida, y especialmente en nuestro día a día.

No en vano, un déficit de autoestima suele ser la base fundamental para que el sentimiento de sentirse inferior respecto a los demás aflore en nuestras vidas, creyendo que nunca hacemos las cosas bien, y echándonos la culpa de que nunca nos sale nada bien.

Las personas inseguras tienden a mentir con una mayor facilidad que aquellos sujetos que confían en ellos, dado que la mentira se convierte en una defensa a utilizar en muchos casos.

En casos particularmente graves, la psicoterapia es el único tratamiento recomendado para ir –poco a poco- restaurando la autoestima, y para creer cada vez más en nosotros mismos.

Pero por regla general, existen una serie de trucos que pueden ayudarte positivamente:

  • Cree y confía en ti.
  • No necesites nunca de la opinión de los demás para sentirte bien contigo mismo/a.
  • Asume los errores y los fracasos. Tómalos como una forma de aprender, y nunca te regocijes en ellos.
  • Cuando la inseguridad provoca la aparición de estrés o ansiedad, practica la relajación (aprender a relajarse).
  • Siempre que te preocupe algo habla con una persona de confianza.
  • Cultiva la sinceridad, y no mientas nunca.
  • Di las cosas con total sinceridad, sin miedo a que puedas o no hacer daño. Pero, eso sí, cuando se trata de algo sumamente serio o grave, trata de tener tacto.

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